Un’antropologia del jazz PDF

La cara feliz, tal como muestra este emoticono, es un símbolo muy conocido de la felicidad. La felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada. La felicidad suele ir aparejada a un’antropologia del jazz PDF condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría.


Författare: Jean Jamin.

Nel percorso estetico del jazz e nelle sue produzioni artistiche non troviamo, forse, qualcosa che richiama metaforicamente o presuppone l’antropologia? L’idea era occorsa a Charlie Parker e Dizzy Gillespie, quando scelsero di chiamare Anthropology un tema da loro composto sulla base armonica di un vecchio “standard” scritto dai fratelli Gershwin: I Got Rhythm. Con il be-bop, si assiste a una vera e propria antropologia, ossia allo smascheramento critico di una concezione del mondo e di un ordine sociale. Più ampiamente, nella stessa prospettiva, l’interpretazione delle canzoni del “Viale delle casseruole” (Tin Pan Alley) non potrebbe anch’essa apparire come un’antropologia dell’America bianca? Di conseguenza, un’antropologia del jazz costituirebbe un pleonasmo, poiché il jazz si presenta, da subito, come un’antropologia.

La felicidad está sin duda presente en la cara de esta niña. Se entiende en este contexto como un estado de ánimo positivo. Dicho estado de ánimo es subjetivo y, por tanto, no se refiere a un hecho autopercibido. Esto implica que una misma serie de hechos puede ser percibido de manera diferente por personas con diferentes temperamentos, y por tanto lo que para una persona puede ser una situación feliz para otra puede llevar aparejada insatisfacción e incluso frustración. La felicidad frecuentemente se considera positiva ya que permite a los individuos sacar partido de las condiciones objetivas, favorece la actitud de abordar diferentes tareas llevándola al término propuesto.

Factores asociados a la consecución de objetivos y deseos. Igualmente es un hecho bien establecido, que el juicio sobre si uno mismo es feliz está influido por razones culturales: en ciertas sociedades se desaprueba en mayor medida expresar sentimientos negativos, mientras que en otras la sinceridad y la autoexpresión fidedigna es valorada en mayor medida. Por eso las comparaciones internacionales entre países con diferentes condiciones socioeconómicas deben corregir el sesgo cultural. La felicidad, en tanto que estado emocional y autopercibido, es un estado subjetivo que, sin embargo, puede analizarse mediante procedimientos objetivos.

La filosofía estudia su concepto y realidad. La psicología positiva intenta determinar los factores endógenos que el individuo puede manejar para alcanzar ese determinado estado de ánimo. La sociología se ocupa de analizar qué factores sociales determinan los objetivos que el sujeto se marca como meta para alcanzar estados de felicidad. La antropología muestra cómo distintas culturas han establecido cánones distintos al respecto.

La sonrisa es una de las expresiones faciales que denotan felicidad. La pregunta sobre la felicidad es esencial en el surgimiento de la ética en la antigua Grecia. Los filósofos encontraron respuestas muy diferentes, lo cual demuestra que, como decía Aristóteles, todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo podemos serlo empiezan las discrepancias. Es la postura que defiende Epicuro. Entre eudemonismo y hedonismo existe un desacuerdo fundamental.